Carmen Laforet, frágil y brillante

«mis novelas están hechas de mi propia sustancia y
reflejan ese mundo… que soy yo» …, «en ninguna de ellas, sin
embargo, he querido retratarme.»

Podemos decir que conocemos a Carmen Laforet, casi todos hemos leído su libro “Nada”. Todos los años profesores de literatura recomiendan su lectura y muchos alumnos leen, algunos con interés otros con desidia, esta gran historia.

Nada” fue un boom en 1945, con solo 24 años no solo obtuvo el Premio Nadal, sino el reconocimiento de las “letras españolas”. ¿Qué ocurrió después?. Asimilar el éxito es difícil y que los demás lo asimilen también. Pero como sabemos, Carmen Laforet escribió muy buenas obras después de su arrollador triunfo, entre otras “La insolación”., novela que trata del tema fundamental de toda su obra literaria, el conflicto entre el idealismo de la juventud y el mundo gris y anodino que lo rodea,  que engulle el entusiasmo, la sencillez y la inocencia.

Conoceremos más de la autora y de su obra paseando por la web oficial de Carmen Laforet. Para completar la información, incluimos un artículo de Benjamín Prado con motivo de la muerte de la escritora y titulado  Muere Carmen Laforet, cronista del vacío, además del documento que nuestros compañeros de la Biblioteca Central Rialeda realizaron para sus Tertulias Literarias.

“Carmen Laforet tenía el encanto irreal de las hadas, y la verdad real de una niña tímida. En cierta ocasión fui invitado a no recuerdo qué festejo, eso sí, bastante sofisticado, y avisé que llevaría a una amiga. Carmen Laforet se resistía a ir pues decía que no tenía nada que ponerse para asistir a una fiesta en plan elegante. Cuando finalmente fui a recogerla quedé más que sorprendido al verla con una chilaba-sulján blanca, con sus sandalias de playa pintadas de plata, sin maquillaje, con su peinado de siempre, revoloteando al viento. (…)” Sanz de Soto, E., Caleta, Literatura y pensamiento, nº 14, 2008, Servicio de publicaciones de la Diputación Provincial de Cádiz.